1º de Mayo: «El trabajo requiere de un compromiso con la justicia social»

Se conmemora hoy el Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores. Cáritas Arquidiocesana Bahía Blanca compartirá durante las próximas semanas una serie de reflexiones en torno a la situación que atraviesa el mundo del trabajo y sus protagonistas.

Miguel Vidal, integrante del área Pastoral de la Cáritas bahiense destacó que en la región la realidad es «compleja porque hay muchos despidos y cierres de empresas, las cosechas regionales no fueron las que se esperaban, por lo cual la mano de obra que no se ocupó llegó a la ciudad buscando trabajo».

«La gente que tiene trabajo está a la expectativa respecto de su continuidad y hay una creciente precarización en algunas actividades. Esperamos que las discusiones sobre las nuevas leyes laborales no vayan por este rumbo».

Comentó que «a los pequeños emprendedores se les dificulta cada día más regularizar su situación pues mucho de lo que se obtiene se usa para pagar impuestos. No necesariamente el monotributo es la mejor respuesta a esta situación. Habría que seguir pensando políticas que contribuyan concretamente a todos los que están en esta situación de trabajo. Habría que ampliar y seguir pensando el monotributo social, que con sus detalles es mejor que esto».

«Cómo Cáritas acompañamos a todos los trabajadores y trabajadoras que están viviendo estás situaciones. Sea visibilizando sus problemáticas, acompañando sus reclamos, promoviendo la concientización y participación sindical y tratando de generar en toda la comunidad cristiana católica que es un problema que nos interesa a todos y requiere de un compromiso concreto con la justicia social, pilar indispensable de la Doctrina Social de la Iglesia», concluyó Vidal.

En defensa de los puestos laborales

Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, manifestó en un mensaje por la fiesta de San José Obrero que “todos los elementos de la economía son instrumentales, en comparación con el trabajo; el trabajo sale del corazón de la misma persona; a través del trabajo el hombre queda incluido en una sociedad”.

Agregó que “cuando decimos que trabajamos por la inclusión, tenemos que promover y defender las fuentes de trabajo. (…) Pensemos lo que significa un hombre o una mujer sin trabajo; se sienten fuera de todo circuito, como si estuvieran al margen. Un hombre y una mujer sin trabajo significa también no sentirse reconocidos; en lo más profundo, no solamente por la sociedad, a veces hasta en la propia familia”.

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