A seguir andando nomás

(Por Marina Huentenao, Joaquín Uhrich y Juan Rosso*) Las Cáritas Diocesanas que conformamos la Red de Economía Social y Solidaria de Cáritas Argentina nos encontramos en Villa María, Córdoba, con el objetivo de reconocer y profundizar nuestros vínculos dados en “el andar-hacer”, evaluar y redimensionar las líneas de acción y planificar acciones nodales para el 2019.

El primer día compartimos una jornada de trabajo con la Mesa de la Soberanía Alimentaria de Villa María. A través de la puesta en marcha de un circuito de comercialización, un grupo de organizaciones venden mensualmente un bolsón de verduras y frutas con el objetivo de acercar una alimentación saludable a sus integrantes. Participan Cáritas Villa María, sindicatos, organizaciones sociales, estudiantes universitarios, entre otros actores. Utilizan, además, esta articulación como una manera de vinculación.

A la tarde nos trasladamos a un predio de las afueras de la ciudad y llevamos a los pies de María las diferentes situaciones de cada uno de nuestros lugares de origen y tramamos en la reflexión nuestras alegrías como comunidad de trabajo y las tristezas de tantos hermanos y hermanas que, a lo largo y ancho del país, sufren las consecuencias del sistema neoliberal. Ese momento fue plasmando nuestras realidades a través de signos que llevamos para compartir desde nuestros lugares: aguayo, una imagen del Cura Brochero, una planta, una bolsa de la agricultura familiar, un rosario…

El segundo día nos dividimos en grupos según las líneas de trabajo de la Red de Economía Social y Solidaria: soberanía alimentaria, microcréditos, finanzas solidarias, capacitaciones, infraestructura y equipamiento.

Por la tarde revisamos e incorporamos al trabajo de la red nuevas dimensiones devenidas de la experiencia y la confrontación de las realidades y posteriormente profundizamos sobre el espíritu de la Mesa de la Soberanía Alimentaria, habiendo participado de la experiencia local y llevándonos la importancia de los conceptos de seguridad alimentaria y de soberanía alimentaria.

El último día del encuentro, desarrollado entre el 14 y el 16 de septiembre, analizamos estrategicamente las articulaciones regionales y/o interregionales entre diocesanas (conformación de nodos), para seguir trabajando con las líneas y fortaleciendo el trabajo territorial que venimos acompañando en todo el territorio.

Volvimos a nuestros lugares con la esperanza que nos renueva la reunión con otras trabajadoras y otros trabajadores de la economía solidaria. Volvimos a nuestros lugares tarareando la canción de Marta Gómez “La esperanza canta”, la cual compartimos en nuestras oraciones…

“…De mañana doña Juana se levanta

y va inventándose la vida como Dios se la dejó.

Y aunque sueña no es con duendes ni con hadas

doña Juana tiene un sueño que no cambia de color.

Y no es tanto lo que pide,

solo un poco, es el principio,

el primer paso que le ayude a caminar.

Y así de paso a pasito,

ella va abriéndose el camino,

cuando arranque nadie la podrá parar.

Canta, la esperanza, canta y con el tiempo

la tristeza cambia, como cambia

el aguacero con los vientos.

Canta que la vida aprieta pero abrasa

al que con empeño

alza sus alas en el viento y se echa a andar…”.

*Integrantes del área de Economía Solidaria de Cáritas Arquidiócesis de Bahía Blanca.

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