Caminata 2017/2018: “Animarnos  a ser con otrxs”

El paso de la Virgen todo lo transforma y nos provoca una nueva mirada sobre la realidad, nos brinda la posibilidad de intercambio y de incentivar a las comunidades para que se animen a ser con otras y otros.

Del 8 al 13 de marzo, integrantes de Cáritas Arquidiocesana recorrieron junto a María 1.319 kilómetros en 15 comunidades de diez partidos: Adolfo Alsina, Saavedra, Cnel. Suárez, Cnel. Pringles, Adolfo Gonzáles Cháves, Tres Arroyos, Monte Hermoso, Bahía Blanca, Villarino y Patagones.

«Siempre me conmueven las reacciones que María genera a su paso. La analogía natural con tu propia mamá, ese vínculo que trasciende toda racionalidad. Un amor en estado puro. El llanto de las mujeres, la emoción de los ojos resplandecientes de lxs niñxs, las lágrimas inconsolables de hombres y ancianos te sitúa en un lugar de profunda espiritualidad», aseguró Marina Huentenao y agregó que «ojalá que lo que genera la devoción de María en pueblo sea su fuerza de mujer que en tiempos antiguos se animó a romper con lo establecido y asumió un rol de profunda revolución».

Para Miguel Vidal la Caminata es «una instancia muy linda, de encuentro, de cara a cara, la insistencia de la preparación para poder hacer una Cáritas en salida, ir a confrontar la realidad para saber si lo que se hace o lo que se piensa condice con lo que va viviendo la gente día a día. Eso ayuda mucho a visualizar la problemática real de los lugares y los conflictos en los que trabajamos».

«En segunda instancia, es el recorrido y el caminar con la Virgen. Uno va descubriendo y va provocando en las comunidades -no solamente en las Cáritas sino también movilizaciones en distintos grupos y organizaciones, sean scouts, bomberos o fuerzas públicas- donde la gente pone de manifiesto esa devoción a María», comentó.

María de los Ángeles Ábalos afirmó que le «sigue sorprendiendo -como hace tres años- la devoción que tiene la gente por la imagen, lloran, se emocionan, le piden. Nos contaron de algunos pedidos que hicieron que se han cumplido. Por otro lado, necesitamos ver más a ese Cristo de carne y hueso que tenemos de hermano y atender las necesidades que padece».

«Los chicos de la Fazenda fueron otro signo muy lindo. Ellos se acuestan temprano porque se levantan temprano y, sin embargo, nos estaban esperando afuera y cantaron. Veías que no se querían despedir de la imagen. La gente que sabía que la Virgen no entraba a su comunidad pero se arrimaban a la vera del camino para saludarla».

A María Elena Busso le llamó la atención la poca presencia de jóvenes y opinó que «para seguir formándonos lo interesante sería ver cómo hacemos para que nuestras Cáritas hagan una lectura más profunda de algunas situaciones y cuestiones que no se solucionan repartiendo algo o dando alguna cosa más sino que son problemas más estructurales».

«Desde la parte eclesial a veces es una movida interesante y hay muchos párrocos que se dan cuenta que es muy importante la gente en salida y confrontando con los problemas reales y los obliga a ellos también a atenderlos», agregó.

La Caminata, según manifestó Marina, «a nosotrxs -en tanto comunidad de trabajo- nos brinda la posibilidad de intercambio y de incentivar a las comunidades que se animen a ser con otrxs y que inviten a salir a las periferias existenciales que habla Francisco para asumir realidades de dolor y transformarlas en desafíos cotidianos para pensar en proyectos más fraternales y el  estar al servicio de un nuevo duro contexto social que nos invita a involucrarnos con compromiso concreto».

El recorrido de María por la Arquidiócesis

Recibimos a la Virgen por parte de la Diócesis de La Pampa en Macachín y viajamos hacia Carhué con paradas a la vera de la ruta en Rivera y en la Fazenda de la Esperanza.

En el acceso a Carhué, la comunidad recibió a María y la llevó en procesión hasta el templo donde realizó una vigilia. Luego de recorrer algunas calles del pueblo, visitamos la Escuela Primaria Manuel Estrada y llegamos a la Escuela Nuestra Señora de los Desamparados.

En Pigüé, llevamos a María al Instituto Niño Jesús donde se celebró la Misa, luego estuvo en el Hospital Municipal y en el Hogar de Adultos Mayores. Seguimos viaje a Cnel. Suárez con una escala en Arroyo Corto.

En Suárez nos encontramos en el Cristo del Camino y fuimos en procesión hasta las Capillas Virgen de Lourdes, Sagrado Corazón y San Cayetano, donde se realizó la Misa de despedida de la Zona Norte.

En Cnel. Pringles nos recibieron en la gruta de la Virgen de Lourdes y seguimos en caravana hasta el Hogar El Remanso. El sábado salimos del templo, pasamos por la Escuela Primaria y la sede de Cáritas antes de ir a la Ermita de la Virgen de Luján para participar de la Misa de despedida.

Pasamos por Indio Rico y desde la entrada de De la Garma nos dirigimos al templo del pueblo. En Gonzales Chaves María fue visitada en el Gimnasio del Colegio María Auxiliadora.

En Tres Arroyos se celebraron Misas en el templo de Nuestra Señora del Carmen, fuimos al Barrio Los Ranchos y a la Capilla de la Virgen de Luján donde la comunidad despidió a la imagen.

En Monte Hermoso nos recibieron en la gruta de la Virgen Stella Maris y desde allí partimos al Templo, la Peatonal Dorrego, al Hogar del Anciano y al Hospital Ramón Carrillo. La Misa de despedida se realizó en el SUM del Barrio Villa Esperanza.

La noche del domingo 11 María llegó a la sede de Cáritas Arquidiocesana y quedó en la vidriera del local de comercio justo Reloj de Arena. Al día siguiente, la llevamos a un hogar de adultos mayores dónde la Cáritas Parroquial de Corazón de María realiza visitas pastorales.

Por la tarde, la recibió el grupo de jóvenes de la casa Virgen de Luján (Moreno 222) y el Hogar Mamá Margarita donde el presbítero Jorge Wagner celebró la Misa, se agasajó a las personas que concurrieron con un refrigerio y actuó la Banda Andina de Villa Regina.

En el acceso a Gral. Cerri esperaron a María integrantes de la comunidad, el sacerdote Hugo Díaz Zúnico y los bomberos con quienes nos trasladamos en procesión hasta la capilla Santo Cura de Ars. Más tarde, visitó a familias de la localidad y la guardia del Centro de Salud de Chiclana y 25 de Mayo, donde se realizó la misa de despedida.

En Mayor Buratovich pasó por el Templo, donde fue recibida por la comunidad, y la llevamos a los domicilios de Inés, Liliana, Adolfo, Adela, el Hospital y la Casa de Día de adultos.

En la iglesia de Ascasubi compartimos el rezo del Rosario y la gente se acercó a la vereda para saludarla. Antes de seguir viaje, llevamos a María a la casa de Soledad, donde funciona una radio del pueblo.

Finalmente, en Carmen de Patagones nos recibieron en la Capilla Don Zatti y después de un breve momento de oración la  despedimos. Integrantes de la Cáritas Arquidiocesana de Viedma tomaron la posta y llevaron a María rumbo a la Región Comahue Patagonia.

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