Cáritas La Piedad presenta nuevos proyectos

Cáritas La Piedad ofrece un camino de formación y trabajo a quienes concurren a la sede parroquial del barrio Noroeste. Para ello adquirieron un horno pizzero y máquinas de coser. El 1 de agosto a las 14:30 realizarán el primer encuentro con quienes quieran sumarse.

Desde Cáritas Diocesana destacamos esta experiencia parroquial que en un contexto de crisis promueve procesos de organización comunitaria.

Nora Petit comentó la tarea que realiza junto a sus compañeras Graciela, Chavela y Marta y con la colaboración de su familia y la comunidad de La Piedad.

Con su marido suelen responder al llamado desde distintos barrios para recoger ropa y otras donaciones con las cuales generar recursos para financiar las actividades de la Cáritas.

“Me preguntaron por qué vendíamos. Porque necesitamos un fondo para ayudar. No nos ayuda ni la Municipalidad ni la misma Iglesia, al contrario, nosotros ayudamos. El año pasado pudimos ayudar a pintar el frente, hacer algún arreglo, compramos dos artefactos eléctricos para hacer una pequeña rifa. Es para los chicos que vienen o los de la comunidad, por ahí compramos galletitas porque el párroco se va con los chicos de Tierras Argentinas a jugar a la pelota”, afirmó.

Destacó la colaboración que reciben del padre Fabián Colman y, en particular, su rol durante la última Colecta Anual de Cáritas en la cual recibieron el apoyo vecinal.

Ante la asistencia municipal a familias del sector, Nora propuso a sus compañeras suspender la entrega de alimentos y comprar un horno pizzero. “Les pareció bien y el párroco se recontra entusiasmó”.

“La idea nuestra es que vengan a cocinar, no importa que sea a la mañana o un día sábado. Ellas tienen que elegir el día y pueden llevarse para vender en el barrio a sus vecinos o acá en la Iglesia después de la misa, cuando sale la gente. El hombre al que le compramos el horno se ofreció para ayudar y un chico que estaba en situación de calle me dijo que sabe hacer pizza y que lo llame y venía”.

Agregó que “hay una mamá que sabe hacer el pan para los chicos celíacos. Sería importantísimo porque acá en el barrio hay muchos chicos y no tienen la posibilidad de comprar las cosas. Ella podría cocinar y vender a un precio más económico el pan para esas mamás, pan, pizzas o lo que fuere. Ella les puede ayudar a preparar”.

Por otra parte, luego de la donación de un rollo de tela, compraron una máquina de coser con la intención de enseñar a confeccionar cortinas y almohadas para que las mujeres que se sumen puedan vender o utilizar en sus hogares.

El primero de agosto se reunirán para organizar una primera jornada de trabajo: ya cuentan con la harina, salsas y bolsas. Ese mismo día, realizarán la feria mensual entre las 14:30 y las 16.

Nora comentó que notan el agravamiento de la situación social en las madres que vuelven en busca de alimentos para sus hijas e hijos, en las personas que se acercan porque les cortaron los servicios por no pagar las abultadas tarifas, en los aumentos de los precios en las compras que realizan para la Cáritas e incluso en la concurrencia y las ventas de cada feria de ropa.

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