El CFP 401 Anexo UP4 mostró su trabajo anual en Villa Floresta

El Centro de Formación Profesional 401 Anexo UP4 realizó su muestra de fin de año apostando a la educación y el trabajo como generadores de nuevas oportunidades para los internos.

Esta vez, el encuentro fue en el penal de Villa Floresta con participación de alumnos, alumnas, docentes e invitadxs. Cáritas Arquidiocesana visitó los talleres junto al obispo Carlos Azpiroz Costa.

«El trabajo saca lo mejor de una persona en el sentido de ser útil, de reconocer sus valores, sus talentos escondidos. Algunos te decían medio de costado que no se imaginaba que tenían ese talento. Los talleres son muy variados, recorrimos todos, entreteniéndome con los internos, profesores y alumnos. Una cosa muy bella es notar el orgullo de los maestros o maestras», destacó.

Andrés Contreras, regente del Anexo UP4, comentó que «la muestra se hacía habitualmente en Ing. White, donde está el CFP del cual dependemos. Íbamos y poníamos una mesa en un rincón pero la verdad es que no era representativo, atrás de cada laburo que se hace están los alumnos. La idea era que vengan un día normal a ver cómo trabajamos y mientras vean las cosas que se hacen».

En 2017 se realizaron 36 cursos con 500 inscriptos y 380 egresados. «Es importante la cantidad de inscriptos pero también la de egresados para sostener que hay una efectividad y una contención desde los talleres que evita el abandono del curso».

«Lo nuestro es hacer gestión para que esto crezca y llegamos a funcionarios pidiéndoles aulas, máquinas y lo importante es que esos funcionarios hoy estuvieran acá y vieran dónde están las ayudas que tenemos, que vale la pena seguir apoyando el proyecto de formación profesional en el penal», afirmó.

Mediante un plan de mejoras, durante los últimos años, se equipó a los talleres y se adecuó la infraestructura del CFP. Por ejemplo, comentó Contreras que «en herrería tenemos soldadoras y sistemas de corte a la altura de cualquier Centro de Formación Profesional de afuera y de cualquier empresa. Hoy venís y soldás o cortás con un sistema de plasma como los que te vas a encontrar en las empresas de afuera».

«La idea era buscar esa calidad, cuando pedimos maquinarias queremos darle más oportunidades al egresado nuestro cuando sale a la calle, si damos soldadura con una máquina de hace 500 años que ya no existe la persona no consigue trabajo y dice que el CFP no sirve», agregó.

Crece la producción de alpargatas

A partir de un convenio entre Cáritas y el Anexo del CFP 401 se comenzó meses atrás con la capacitación de internos y la elaboración de alpargatas que se comercializan en el local de comercio justo Reloj de Arena.

«Se hizo un aporte importante en hormas porque las que teníamos acá no eran propias de alpargata. Con Cáritas venimos trabajando en el Corredor Productivo en la Feria del Lago exponiendo los trabajos de la unidad. Surgió lo de las alpargatas, está César que ya conocía el oficio y ahora nos está ayudando a transmitírselo a otras personas», dijo Contreras.

César Martínez está en Villa Floresta hace dos años y había aprendido a confeccionar alpargatas mediante un convenio de la UP30 con una fábrica: «Sabía algo de la calle y esto empezó en mí como una forma de mantenerme en la cárcel porque he quedado sin visitas, no tengo contención, y es una forma de despejarme también».

«Para mí es algo que me está dando un paso hacia afuera y trabajar para Cáritas me da una satisfacción de estar haciendo algo bien para la gente. La alpargata está teniendo el nombre de mi hijo y me da una idea de lo que pienso hacer en la calle, el objetivo mío es ese».

 

«Esta prueba piloto nos permitió, saber que se puede y que el producto es lindo y bueno, a partir del año que viene y con un equipo vamos a trabajar a mayor escala», adelantó Contreras.

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