Estamos a tiempo: reabrió el Reloj de Arena

El local de comercio justo Reloj de Arena reabrió sus puertas esta mañana, luego de un receso en el cual las productoras que lo gestionan se reorganizaron y diagramaron estrategias de ventas.

El espacio que funciona en Rodríguez 78 con el acompañamiento del área de Economía Solidaria de Cáritas Arquidiócesis de Bahía Blanca comienza una nueva etapa con más productos y atención de lunes a viernes de 9 a 19 y los sábados de 9 a 14.

Mary Bustos, una de las emprendedoras de más reciente incorporación, comentó que hace años trabaja de manera independiente en ferias y cuando se quedó sin empleo fue invitada a sumarse al Reloj de Arena.

«Arranqué a fin de año, acá puedo mostrar mis productos y atender a la gente. Somos ocho productoras, cada una tiene lo suyo pero todas vendemos lo de todas», explicó.

Marina Huentenao, integrante del equipo de Ecosol, dijo que «en este marco de crisis estamos en el centro de la ciudad intentando generar alternativas laborales y de autosubsistencia para el sector que acompañamos».

Agregó que «nos tomamos unos meses para reorganizarnos y pensar estrategias de venta en el marco de esta economía tan deshumanizada: cómo seguir siendo un espacio donde el centro es la persona, donde intentamos generar un ingreso económico a las familias pero no de cualquier manera sino poniendo en debate la forma de producción, qué ponemos a la venta, cómo bajamos costos y somos competitivos en el mercado».

Entre otros productos, en el Reloj de Arena se puede encontrar guardapolvos, ropa blanca, deportiva y de bebé, plantas, cortinas, agarraderas, producciones especiales personalizas mediante sublimación, mermeladas, encurtidos, carteras, mochilas, alpargatas y trabajos en madera y hierro realizados por internos de la Unidad Penal 4.

La propuesta invita al «compre local» porque reactiva la economía familiar. Cáritas cuenta con un programa de microcréditos, asistencia técnica y capacitación -a través de cursos de formación profesional- para empoderar a las y los productores, sobre todo en tiempos de crisis.

Huentenao destacó que «a través de las dificultades que vamos teniendo pensamos alternativas de conjunto no solo vinculadas a que crezca el emprendimiento en sí sino lo que me pasa como mujer, como mamá, como trabajadora desocupada. Muchas vienen de años de estar trabajando en casas de familia y hoy lo primero que se corta en las casas es la mujer que nos viene a dar una mano”.

“Después de muchos años con una rutina se encuentran a una edad avanzada, sin una posibilidad cierta de reincorporarse. Esto va fortaleciendo vínculos de organización comunitaria, tiene que ver con lo personal pero pensándonos de manera colectiva para mejorar nuestro futuro».

«Es muy gratificante escuchar que muchas volvieron a tener amigas. Independientemente del círculo familiar -que es cocinar, lavar, vivir en función de la vida de tus hijos- acá hay un lugar donde pueden compartir lo que sea, a veces es copado y otras estresante porque se comparten las historias de sufrimiento a las cuales ninguna mujer escapa, ellas van siendo sostenes de ellas mismas», finalizó.

Visitá el Reloj de Arena, de lunes a viernes de 9 a 19 y los sábados de 9 a 14.

 

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