Fundamentos

El proyecto de Producciones de la Agricultura Familiar buscar el fortalecimiento de las líneas de trabajo que llevamos adelante desde 2006 desde diferentes instituciones para acompañar al sector más vulnerable de la sociedad.

Habiendo logrado la constitución y continuidad de proyectos, 2017 planteó el desafío de pensar una instancia de mayor magnitud y de gran inversión para nuestra red de trabajo, generando un encadenamiento productivo virtuoso, con múltiples eslabones que se entrelazan en un amplio territorio, beneficiando directamente a unas 1200 familias entre productores y destinatarios.

La Mesa de la Agricultura Familiar es un espacio de encuentro constituido por un grupo de organizaciones que compartimos una serie de visiones respecto a formas alternativas de organizar la reproducción material de la vida: nos reúne la necesidad de poner en práctica un desarrollo económico, cultural y comunicacional inclusivo, la autogestión, el asociativismo, y el comercio justo.

La experiencia territorial en el asesoramiento integral de los emprendimientos, la creación de marcos legales que sustentan esta otra economía, la modalidad de trabajo implementada a través de la Mesa de la Agricultura Familiar, la toma de decisiones, la confrontación del modelo productivo y de desarrollo que promovemos y las contradicciones en la que intentamos no caer, son base para animarnos a multiplicar el proceso y la metodología de trabajo de forma integral y de dar una vuelta más de desarrollo y planificación a los diversos proyectos que acompañamos desde hace años y a los nuevos que van naciendo.

El desafío de pensar la capilaridad de nuestros diversos enfoques desde el territorio es una experiencia cargada de potencialidad, con el objetivo de establecer colectivamente nuevos paradigmas para la intervención social, donde cada una de las instituciones sume su saber y experiencia en función de mejorar la calidad de vida de todxs lxs participantes, en cada eslabón de estos encadenamientos socioproductivos.

El proceso se vio enriquecido por la concreción de un lugar de producción comunitaria en el CIC de Spurr para la elaboración de mermeladas, conservas y otras producciones que no pueden realizarse en domicilios particulares.

De esta manera, se logró la posibilidad de producir a mediana escala y de articular y sumar a otros grupos que se organizasen para trabajar en conjunto.

Cabe destacar, el aporte valioso de la comunicación popular a través de una radio comunitaria que acompaña cada una de las instancias para visibilizar las acciones del sector y la participación de personas en contexto de encierro que buscan mediante la educación y la formación en oficios las herramientas para enfrentar el futuro en libertad.