Se celebró la beatificación de los Mártires Riojanos

Horas después de la beatificación en La Rioja del ex obispo Enrique Angelelli y de sus compañeros sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera, se realizó una celebración en la Capilla y Oratorio Cristo Rey del Barrio Cáritas de Bahía Blanca.

La actividad convocada por el colectivo «Hay que seguir andando» comenzó con un espacio para repasar la vida de los Mártires Riojanos y compartir reflexiones en torno a sus testimonios y finalizó con una celebración eucarística concelebrada por el obispo emérito Néstor Navarro y los padres Rodolfo Viano y Aldo Pasqualotto.

Participó además el ex concejal Julio Ruiz quien, junto a Carlos Arrigoni, impulsó la ordenanza por la cual se puso el nombre del obispo asesinado por el terrorismo de Estado a una calle del sector.

«Fuimos hijos del Concilio Vaticano II. Fue una experiencia nueva para muchos jóvenes que veníamos de una Iglesia metida en lo sacramental, de ir a misa. Nos abrió un mundo muy grande de posibilidades. Éramos pibes que nos sentimos comprometidos en que la Iglesia fuera otra cosa, que tuviera un compromiso real».

El ex militante de la Juventud Obrera Católica afirmó que «Angelelli, el Pelado, está muy contento de estar en un lugar así, un lugar que invoque a lo periférico, a la gente humilde, a la que está avanzando en la construcción de la vida».

«Compañeros es una palabra muy grande que a veces se usa alegremente. Compañero es compartir el pan. Y estos sí que sabían compartir el pan», dijo en referencia a los Mártires Riojanos.

Frases de la reflexión colectiva

«Esto es un sacudón para decir: ‘Cristianos, hagamos las cosas que tenemos que hacer y, en el lugar que nos toque estar, vivamos coherentemente a nuestra fe».

«En Cáritas Diocesana sabemos lo que fue la persecución en Bahía. Tuvimos acusaciones y el resultado fue que no solamente a Navarro, que era el director, le pidieron que se fuera de Bahía porque estaba amenazado sino que en el grupo tenemos siete desaparecidos».

«Que estemos celebrando esto es como que la vida continúa y es un verdadero milagro de fe este pan compartido, en un sector tan duro como fue y como sigue siendo en algunos momentos la Iglesia de Bahía Blanca. Hay un espíritu, un ser Iglesia que sobrevivió a todos estos años».

«El compromiso hasta dar la vida es todo, es mucho. El compromiso de fe creo que lleva a dar la vida cada uno desde su lugar». 

«En un encuentro con jóvenes de otros países me llamó la atención de la memoria de sus mártires y acá en Argentina parecía que teníamos vergüenza o que pedir permiso para recordar. Es significativo este reconocimiento como Iglesia oficial”.

«Vamos a reverdecer el compromiso de la fe y de ciudadanos de nuestro país en la medida que dejemos florecer en nuestros corazones el compromiso político que tenían ellos».

 

Leé la Homilía de monseñor Néstor Navarro acá: http://bit.do/eRbEX

Leé las palabras sobre Wenceslao Pedernera: «Amor que se hace esperanza» 

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